Cómo identificar los huevos producidos en España

Los huevos de gallina son quizás uno de los productos que deberíamos mirarnos más de cerca, básicamente porque al ser un producto natural y fresco fácilmente puede estar corrupto. Si imaginamos una producción de masiva de huevos de gallina en (por ejemplo) Rumanía, es fácil pensar en cómo deben estar las pobres gallinas masificadas en jaulas. Aparte del maltrato animal que eso supone para los pobres aves enjauladas afecta a nuestra salud, ya sea por la alimentación de baja calidad que reciben como por el estrés al que están sujetos los animales; y todo ello repercute como siempre en la cadena alimentaria.

Dejando aparte la evidencia, una vez tenemos el producto final (el huevo de gallina) hay que manipularlo y transportarlo (exportarlo) hasta España. ¿Qué supone esto? pues un transporte añadido al coste, un consumo de diésel para transportar dicho cargamento a nuestro país y unas tasas de exportación que sin duda repercutirá en nuestro bolsillo. Pero también algo muy importante: el factor tiempo juega en nuestra contra. El huevo es un producto de consumo perecedero. Desde el momento de la puesta hasta su fecha de caducidad el tiempo que pasa es reducido, con lo cual repercute también en la calidad.

Para ello es importante no sólo consumir productos españoles, sino que además sean productos de proximidad, porque de esta manera además de reducir costes en transporte también le echamos una mano a la naturaleza con un menor consumo de carburantes.

Como todos hemos visto, los huevos frescos que se venden para el consumo humano deben ir marcados con un código en su cáscara que identifica la granja originaria (además de otros interesantes datos que pasasn desapercibidos al ojo del profano en la materia). En la imagen que adjuntamos veréis un esquema significativo de lo que se significa cada numeración. Para nosotros uno de los más importantes sin duda es el código ES que aparece tras un primer número. Pero precisamente ese primer número es algo muy importante si sois de los que os preocupáis por vuestro bienestar y también por el de los animales (ya sabéis que en este blog nos preocupamos también por este tipo de cosas).

Códigos del huevo

El primer número o código distingue al huevo de los demás por la forma de cría de las gallinas ponedoras. Esto quiere decir que distingue en granjas de gallinas ecológicas, camperas, gallinas de suelo o gallinas enjauladas. Aunque el Instituto del huevo a través de la información que divulga en este folleto dice que la forma de cría de la gallina no implica diferencias en la composición nutritiva del huevo nosotros nos permitimos la licencia de añadir: ¿Alguien ha abierto alguna vez un huevo procedente de la granja de un avicultor y la ha comparado con el huevo que normalmente compramos en cualquier supermercado? Nosotros sí. Y la diferencia es abismal. Los huevos procedentes de granjas ecológicas o de gallinas camperas son más espesos, menos uniformes y de un color amarillento más intenso. Si eso no es afectar en la composición del huevo…

Los códigos a los que hay que estar atento en este caso son:

Código 3: Granjas de gallinas enjauladas: Las gallinas están dentro de jaulas (todos hemos visto alguna vez esta imagen en algún documental) diseñadas especialmente para facilitar la recogida de huevos de manera industrial. Tienen acceso continuado a agua y pienso pero apenas tienen espacio para moverse. Los picos y las uñas de las patas se les deforman. Es muy triste pensar que un animal nace, vive y muere enjaulado toda su vida. Este es el sistema más habitual en España y es el código del que deberíamos huir.

Código 2: Granjas de gallinas de suelo: en este caso las gallinas se mueven libremente dentro del gallinero, donde tienen su comida, agua, ponederos y zonas de descanso. (Típica imagen de nave industrial donde entra el avicultor y vemos miles de gallinas picoteando entre paja y estiércol). A mi entender, poco recomendable.

Código 1: Huevos procedentes de granjas de gallinas camperas: Este tipo de granjas tienen, además del gallinero (como el de las de suelo) una especie de corrales al aire libre donde las gallinas salen a picotear, escarbar y disfrutar un poco del aire freso.

Código 0: Huevos procedentes de granjas de gallinas ecológicas: dichas instalaciones son similares a las de las granjas camperas (código 1), pero las gallinas se alimentan con pienso que procede de la agricultura ecológica y tiene que cumplir las normas específicas para este tipo de producción.

Como vemos, el consumo de huevos es algo particular, a todos nos gustaría consumir huevos de gallinas que están todo el día picoteando en la granja del abuelo, pero a nivel de producción de consumo masificado (el que la sociedad actual nos ha obligado) es casi imposible encontrar este tipo de productos si no es en sitios muy especializados o vivimos en un pueblo de la montaña. Hay que tener en cuenta que el pienso de las gallinas se compone de una mezcla de cerales a las que se añaden artificialmente proteínas, vitaminas y minerales para mejorar su valor nutritivo.


Con este artículo sobre los códigos de identificación del huevo ya tenemos una idea más clara sobre lo que hay que buscar en el supermercado; hay que consumir los huevos de gallinas de granja ecológica o campera que tienen impreso el código 0 ó 1 seguido del código ES, esto garantiza un producto saludable y producido en España. Hay que ser consciente de que además de garantizar nuestra salud debemos también ayudar a que el maltrato animal no se generalice en nuestro país, ser más sostenibles y dejar de explotar salvajemente a los animales en nuestro provecho.


¿Y qué pasa con las marcas españolas que fabrican fuera?

A la hora de montar este blog me surgió una pregunta que es inevitable ¿qué pasa con las marcas españolas que mandan fabricar en el extranjero? Como todos sabemos muchos empresarios se han apuntado al barco de la reducción de costes y mandan parte de la producción a países como China, Pakistán, Marruecos, India, etc.. Estos países que fueron considerados países emergentes ahora tienen un mercado interno que abastecer y los empresarios españoles se están empezando a dar cuenta de que las empresas de este tipo de países ya no son tan beligerantes en su trato con el resto del mundo. Tienen un mercado interno que abastecer y están empezando (ellos mismos) a cuidar de sus intereses. Casi lo contrario que España lleva haciendo desde hace años. En vez de procurar materia prima y mano de obra en nuestro país vamos a tercero a que nos solucionen la papeleta a un precio más económico.

Y, como decía, a la hora de montar este blog, esta pregunta me acechaba (y lo sigue haciendo) ya que por un lado la empresa es de constitución española pero al ceder parte de su producción a terceros países lo que está provocando es la destrucción de empleo en nuestro país. Pero claro, si dicha empresa está tributando sus impuestos en España por otra parte estamos ayudando a que se generen ingresos por parte del Estado. O sea, por una parte es correcto, pero por otra no.

Pero ya rizando el rizo (y esto ya es más dificil saberlo) hay empresas de capital español que produce en el extranjero, que tiene tiendas en España pero queencima, tributa en el extranjero, o sea, que realmente no estamos generando otra cosa que empleo local (en tiendas). El caso de Zara es uno de ellos, y recientemente el de la cadena Desigual que ha fijado su sede fiscal en Holanda para ahorrarse impuestos pese a tener sus oficinas centrales en Barcelona.

Aparte de la manifiesta insolidaridad hay otro tema que es el de la deslocalización de la marca y productos, así como el problema del transporte. Evidentemente no es lo mismo transportar un cargamento de zapatos desde China a Barcelona, que de Valencia a Barcelona. No sólo por el coste económico que ello acarrea, sino también por el impacto ecológico que supone dicho desplazamiento. Y esto es algo que, afortunadamente, algunos empresarios españoles están empezando a analizar. Claro, porque la gasolina es cada vez más cara y eso en un futuro va a repercutir en los costes (no es porque les preocupe el tema ecológico…)

Para mí esto no es más que el perfecto ejemplo de que los mismos españoles (empezando por los empresarios y su avariciosa postura) somos los primeros en desviar la atención en nuestro propio país. Damos trabajo a empresas extranjeras, en países extranjeros, y cuando generamos el producto lo vendemos en España y tributamos los impuestos en otro país extranjero. Son muchas las empresas que están realizando estas prácticas y muchos los consumidores que deberíamos tomar buena nota de ello.


En lo que ocupa a este blog intentaremos NO promocionar este tipo de empresas que no se solidarizan con el resto de españoles, aunque también es verdad, que pese a nuestras indagaciones habrá empresas y productos que nos van a meter algún gol, es por ello que recurrimos a la ayuda del usuario. Si estamos promocionando algún producto o marca española que desvía en más de un 25% su producción o paga impuestos en otro país que no sea España agradeceremos el comentario. Ya sabemos que es muy difícil encontrar una empresa (que las hay, ojo) que no externalice alguna de sus funciones o algún producto o subproducto, pero lo que no consentiremos es que una marca «Made in Spain» externalice todas y cada una de sus gestiones y que encima pague impuestos en otro país. Si todos los españoles hiciéramos boicot a este tipo de productos por ser insolidarios con nuestra economía creo que otro gallo cantaría…

¿Qué opináis vosotros?