Eticae Nuestras Marcas: el sello que distingue a los productos y marcas españolas

Que los españoles cada vez somos más conscientes de que el consumo de productos nacionales y servicios españoles es importante para nuestra economía es ya un hecho contrastado. Los conceptos mil veces repetidos en este blog sobre el Made in Spain y la Marca España están más en auge que nunca “gracias” a los cambios económicos y sociales que estamos experimentando en estos últimos años. Quizás sea el afán de proteccionismo, la solidaridad con las empresas españolas, la buena calidad de nuestros productos, etc… pero de la consecuencia directa de esta tendencia surge la demanda tanto de fabricantes como de los propios consumidores de un distintivo que facilite la rápida identificación de los productos y marcas 100% españolas.

Todos sabemos que actualmente el etiquetado es algo ambiguo, miramos y remiramos, nos fijamos en el código 84 junto al código de barras (cosa que no garantiza la nacionalidad del producto), el código ES, el típico “fabricado en ...”, pero nada nos garantiza que dicho producto sea español. Y a raíz de dicha ambigüedad nace la iniciativa del sello “Eticae Nuestras Marcas“. Dicha etiqueta nace para proporcionar al consumidor una mayor y mejor información sobre la procedencia de las marcas que consume o tiene intención de consumir; y de cara a los fabricantes un premio por su compromiso en el desarrollo de nuestra economía y contribución social a través de dicha compra.

Sello Eticae

¿Cuáles son los objetivos de Eticae Nuestras Marcas? La misión y principales objetivos son:

  • Acercar las marcas españolas a los consumidores
  • Concienciar de la importancia de dichas empresas en nuestro desarrollo económico y social
  • Reforzar la imagen positiva de nuestras marcas
  • Ser una plataforma de encuentro con los principales distribuidores
  • Lograr la máxima difusión por parte de los diferentes actores de comunicación.

Eticae es un sello de concesión exclusiva a los productos y servicios de las empresas españolas comprometidas con lo de aquí. Para poder optar a dicho sello, las empresas, marcas, productos y/o servicios deben cumplir con los requisitos reflejados en el Reglamento de Concesión, tales como:

  • Empresas españolas comprometidas, con localización de sus departamentos, administración y gerencia en España.
  • Marcas propias o licenciadas por otras empresas españolas, sobre las que se poseen derechos de utilización. En el caso de productos, marcas de libre distribución con al menos un 50% de facturación en puntos de venta independientes.
  • Productos españoles, fabricados, elaborados o procesados en España.
  • Servicios comercializados, desarrollados y prestados dentro del territorio español.
  • Servicios que debido a sus peculiaridades han de ser prestados fuera del territorio español, pero con organización central y comercialización en España.

Este tipo de iniciativas llevan desarrollándose desde hace tiempo en muchos otros países con gran éxito entre los consumidores. Las empresas españoles cuentan en gran medida con el apoyo de sus conciudadanos, pero a la hora de comunicar al consumidor la procedencia del producto fallan. No sabemos si por miedo al fracaso, si por la verguenza de la que hablábamos en nuestro artículo sobre la mala gestión de la marca España o por simple estrategia comercial. El hecho es que el consumidor está empezando a demandar producto nacional y el mercado debe saber satisfacerle, porque el consumidor al fin y al cabo es el que tiene el poder de decisión y la última palabra para comprar lo que desea. Y está claro que lo que está deseando es que le digan si un producto es español o no lo es. Así de claro. Si una empresa no sabe satisfacer dicha necesidad informativa está claro que el consumidor toma una decisión a favor de lo que está buscando. Y esa es la diferencia que un sello como Eticae puede satisfacer. La confianza y seguridad de que un producto es español.


Esperemos que esta fenomenal iniciativa cuente con el apoyo de las marcas, productos y empresas, ya que los consumidores sí sabemos lo que queremos, y no es otra cosa que decantar la balanza de nuestras compras hacia el producto nacional, porque de esta forma favorecemos que nuestra economía pueda salir a flote, que los empresarios puedan contratar mano de obra en nuestro país y que muchas familias sigan llevándose algo que comer a final de mes. No lo pienses, consume productos españoles.