Huevos frescos ecológicos Dagu

huevos ecológicos españolesCada vez más la sociedad está empezando a recapacitar sobre su alimentación. El dicho “somos lo que comemos” es, sin duda, una cita que empieza a quedar grabada con fuego en nuestras memorias de homo sapiens. La gran cantidad de noticias que circulan sobre los conservantes, colorantes y otras sustancias aditivas que llevan los alimentos empiezan a asustarnos. Y es por ello que los productos ecológicos empiezan a tener el auge que debieran desde hace mucho tiempo. La eclosión de la agricultura ecológica, por ejemplo, ha quintuplicado la superficie de tierra destinadas a este tipo de productos, y el volumen de negocio no para de crecer. La oferta y la demanda de este tipo de productos empieza a equilibrarse y las empresas, conscientes del nuevo negocio, intentan tomar su puesto en el mercado antes de que lo haga la competencia.

Ya hablamos anteriormente en este blog sobre los códigos impresos en los huevos y su identificación. A través de dichos códigos podemos saber si el huevo ha sido producido en España y en qué condiciones. Recordaros por ejemplo que el primero de los dígitos indica la forma de cría; siendo el “cero” el de producción ecológica (y que vemos impreso en esto huevos según la fotografía que se acompaña más abajo).

Como decía, son muchas las empresas que empiezan a apostar por este tipo de producción más respetable ambientalmente, lo cual no quiere decir que las empresas giren el timón productivo de sus productos hacia estos nuevos derroteros en estado todavía de semi-virginidad, sino que complementan su oferta a la creciente demanda por un sector de la población de este tipo de productos.

huevo ecologico españolEs el caso de los huevos frescos ecológicos DAGU que, además de estos, tienen también otros ovoproductos provenientes de otro tipo de explotaciones menos respetables pero que otra parte del mercado demanda por su bajo precio. Nosotros vamos a centrarnos en los de explotación ecológica ya que no compartimos el método de explotación animal al que se ven sometidas las gallinas ponedoras (los huevos que llevan impresos el código 3, por ejemplo).

Dagu lleva 50 años al frente del sector de la avicultura de puesta, manteniendo una sólida posición de liderazgo y vanguardia en el mercado, produciendo y comercializando diferentes tipos de huevos y ovoproductos (derivados del huevo pasteurizado para su uso en hostelería, bollería, panificadoras y restauración colectiva). Actualmente Dagu tiene como centro de operaciones unas impresionantes instalaciones en una parcela de más de 35.000 metros cuadrados junto a la Nacional II, en la provincia de Guadalajara, desde donde producen y comercializan sus productos.

El huevo ecológico se diferencia sobretodo (a simple vista) por la irregularidad de su tamaño dentro del envase de cartón, la cáscara es también un poco más dura y el color amarillo es mucho más intenso que el del resto de huevos, que tienden a tener un amarillo más anaranjado. En el sabor apenas se diferenciam, pero recordemos aquello que decíamos en el primer párrafo: si nosotros somos lo que comemos podemos aplicar la misma cita a la gallina, que también es lo que come, lo cual repercute a través de la cadena alimenticia en nuestra propia salud. Una gallina estresada es, en definitiva una gallina enferma y lo huevos que produce están marcados por el estrés y un desorden en las variaciones en la composición de los glóbulos blancos y en el contenido de las hormonas que le son proferidos al huevo. No olvidemos que el huevo no es más no es más que el óvulo de una gallina que ha comenzado a formarse en el ovario y el infundíbulo, para seguir luego un recorrido que termina con su calcificación y puesta.


Es por ello que animamos a nuestros lectores a consumir huevos en los cuales el código impreso sea el “cero” o el “uno“, por unos céntimos más estarás consumiendo huevos más sanos y estarás procurando que las grandes explotaciones avícolas se preocupen y respeten un poco más la vida de los animales que les están dando de comer. Porque un mundo mejor es posible y está en nuestras manos poder cambiarlo. Ah! y, en lo posible, no olvides que los códigos impresos tras el número tienen que seguir con las letras “ES”, eso quiere decir que son españoles. Nosotros encontramos esta marca en los supermercados “Bon Preu“, pero estoy seguro que podéis encontrarlos en otras grandes superficies y supermercados.


Cómo identificar los huevos producidos en España

Los huevos de gallina son quizás uno de los productos que deberíamos mirarnos más de cerca, básicamente porque al ser un producto natural y fresco fácilmente puede estar corrupto. Si imaginamos una producción de masiva de huevos de gallina en (por ejemplo) Rumanía, es fácil pensar en cómo deben estar las pobres gallinas masificadas en jaulas. Aparte del maltrato animal que eso supone para los pobres aves enjauladas afecta a nuestra salud, ya sea por la alimentación de baja calidad que reciben como por el estrés al que están sujetos los animales; y todo ello repercute como siempre en la cadena alimentaria.

Dejando aparte la evidencia, una vez tenemos el producto final (el huevo de gallina) hay que manipularlo y transportarlo (exportarlo) hasta España. ¿Qué supone esto? pues un transporte añadido al coste, un consumo de diésel para transportar dicho cargamento a nuestro país y unas tasas de exportación que sin duda repercutirá en nuestro bolsillo. Pero también algo muy importante: el factor tiempo juega en nuestra contra. El huevo es un producto de consumo perecedero. Desde el momento de la puesta hasta su fecha de caducidad el tiempo que pasa es reducido, con lo cual repercute también en la calidad.

Para ello es importante no sólo consumir productos españoles, sino que además sean productos de proximidad, porque de esta manera además de reducir costes en transporte también le echamos una mano a la naturaleza con un menor consumo de carburantes.

Como todos hemos visto, los huevos frescos que se venden para el consumo humano deben ir marcados con un código en su cáscara que identifica la granja originaria (además de otros interesantes datos que pasasn desapercibidos al ojo del profano en la materia). En la imagen que adjuntamos veréis un esquema significativo de lo que se significa cada numeración. Para nosotros uno de los más importantes sin duda es el código ES que aparece tras un primer número. Pero precisamente ese primer número es algo muy importante si sois de los que os preocupáis por vuestro bienestar y también por el de los animales (ya sabéis que en este blog nos preocupamos también por este tipo de cosas).

Códigos del huevo

El primer número o código distingue al huevo de los demás por la forma de cría de las gallinas ponedoras. Esto quiere decir que distingue en granjas de gallinas ecológicas, camperas, gallinas de suelo o gallinas enjauladas. Aunque el Instituto del huevo a través de la información que divulga en este folleto dice que la forma de cría de la gallina no implica diferencias en la composición nutritiva del huevo nosotros nos permitimos la licencia de añadir: ¿Alguien ha abierto alguna vez un huevo procedente de la granja de un avicultor y la ha comparado con el huevo que normalmente compramos en cualquier supermercado? Nosotros sí. Y la diferencia es abismal. Los huevos procedentes de granjas ecológicas o de gallinas camperas son más espesos, menos uniformes y de un color amarillento más intenso. Si eso no es afectar en la composición del huevo…

Los códigos a los que hay que estar atento en este caso son:

Código 3: Granjas de gallinas enjauladas: Las gallinas están dentro de jaulas (todos hemos visto alguna vez esta imagen en algún documental) diseñadas especialmente para facilitar la recogida de huevos de manera industrial. Tienen acceso continuado a agua y pienso pero apenas tienen espacio para moverse. Los picos y las uñas de las patas se les deforman. Es muy triste pensar que un animal nace, vive y muere enjaulado toda su vida. Este es el sistema más habitual en España y es el código del que deberíamos huir.

Código 2: Granjas de gallinas de suelo: en este caso las gallinas se mueven libremente dentro del gallinero, donde tienen su comida, agua, ponederos y zonas de descanso. (Típica imagen de nave industrial donde entra el avicultor y vemos miles de gallinas picoteando entre paja y estiércol). A mi entender, poco recomendable.

Código 1: Huevos procedentes de granjas de gallinas camperas: Este tipo de granjas tienen, además del gallinero (como el de las de suelo) una especie de corrales al aire libre donde las gallinas salen a picotear, escarbar y disfrutar un poco del aire freso.

Código 0: Huevos procedentes de granjas de gallinas ecológicas: dichas instalaciones son similares a las de las granjas camperas (código 1), pero las gallinas se alimentan con pienso que procede de la agricultura ecológica y tiene que cumplir las normas específicas para este tipo de producción.

Como vemos, el consumo de huevos es algo particular, a todos nos gustaría consumir huevos de gallinas que están todo el día picoteando en la granja del abuelo, pero a nivel de producción de consumo masificado (el que la sociedad actual nos ha obligado) es casi imposible encontrar este tipo de productos si no es en sitios muy especializados o vivimos en un pueblo de la montaña. Hay que tener en cuenta que el pienso de las gallinas se compone de una mezcla de cerales a las que se añaden artificialmente proteínas, vitaminas y minerales para mejorar su valor nutritivo.


Con este artículo sobre los códigos de identificación del huevo ya tenemos una idea más clara sobre lo que hay que buscar en el supermercado; hay que consumir los huevos de gallinas de granja ecológica o campera que tienen impreso el código 0 ó 1 seguido del código ES, esto garantiza un producto saludable y producido en España. Hay que ser consciente de que además de garantizar nuestra salud debemos también ayudar a que el maltrato animal no se generalice en nuestro país, ser más sostenibles y dejar de explotar salvajemente a los animales en nuestro provecho.