Cereales sin gluten aptos para celíacos

Seguro que cuando vamos al supermercado en busca de cereales jamás nos hemos planteado la cuestión de si existen o no otro tipo de cereales alternativos a los que las grandes marcas ofrecen a los consumidores, sobretodo si existen cereales hechos en España por empresas españolas, no empresas que actúan bajo la licencia de grandes corporaciones en su mayoría americanas o francesas. La respuesta es Sí, existen. Y nosotros hemos encontrado a la empresa Esgir, responsable de una línea de productos de cereales (y otros productos relacionados) que además son aptos para celíacos, o sea, cereales sin gluten.

cereales españoles

Esgir es una empresa alimentaria dedicada a la fabricación de varias gamas de cereales para desayuno que tiene su centro de operaciones en la población de Algemesí, en Valencia. Allí realizan los controles de materias primas (que evidentemente pocas serán españolas, esto es un hecho), además de los procesos de fabricación y control de producto elaborado. De esta fábrica española salen productos para la mayoría de población adulta como son los Corn Flakes con o sin azúcar, Muesli tropical, Copos de avena, Integral cacao flakes alto en fibra, entre otros. En cuanto al target más joven, tienen cereales infantiles como los choco petalos, Mix vainilla & choco, Cereal choc, trigo integral miel o como choco snack relleno de chocolate con avellanas sin gluten.

corn flakes EsgirSi además de considerar que los productos utilizados son de excelente calidad (y en este caso puedo decir que soy desde hace pocas semanas consumidor habitual de estos productos) y muy sabrosos, es una empresa que lucha por el respeto y protección del medio ambiente, dicho compromiso empieza en sus envases con el denominado punto verde (ecopack) y termina en la futura implemenatción de un sistema de gestión medioambiental que están intentando conseguir (según información obtenida de su página web).

Seguramente nos están viniendo ahora mismo multitud de marcas comerciales a la cabeza pertenecientes a grandes corporaciones, de hecho nos tienen bombardeados de publicidad desde que somos pequeños con dichas marcas y las empresas que las fabrican y comercializan. Pero hemos de saber que los procesos industriales a los que la gran idustria somete sus productos eliminan gran cantidad de nutrientes que éstos aportan o deberían aportar. Y en el caso de los cereales el agravante es que un alimento tan básico y nutritivo, que no debe faltar jamás en una dieta equilibrada, son normalmente conseguidos a bajo coste, ese bajo coste repercute directamente en el precio que dicha industria paga a los agricultores que, a su vez, intentan multiplicar sus producciones para ganar más, desinteresándose por la manera de hacerlo de forma sostenible.

No estamos diciendo que sepamos de dónde viene la materia prima con que se elaboran los cereales de Esgir, pero si apostáramos más por los productos cultivados y empaquetados en nuestro país, nuestros agricultores no se verían abocados al fracaso y a malvender sus producciones (sin duda de mejor calidad que la de países tercermundistas o en expansión). Además, apoyando el cultivo sostenible y el consumo de proximidad estaremos haciendo un favor también al medioambiente. ¿De qué manera? básicamente en el gasto de carburantes que supone el transporte y los gastos asociados a la logística que además de hinchar la factura de nuestros bolsillos, también pasa factura al medio ambiente y a la calidad del aire que respiramos.


Consumir cereales es necesario para mantener una dieta equilibrada, sin duda es un desayuno delicioso que podemos acompañar con un vaso de leche, yogur o un zumo natural, pero por favor, cuando lo hagas asegúrate que todo es “made in Spain”, en el fondo estarás ayudando a que una familia como la tuya pueda desayunar de la misma manera en que tú lo haces cada mañana, ¡apoyémonos entre todos!


Nubes de azúcar de Golosinas Fini

Nubes de golosinas FiniHoy venimos a endulzarte un poco la vida con el artículo que hemos preparado sobre una de las golosinas que (al menos en mi caso) me han acompañado toda la vida desde que tengo uso de memoria: las nubes de azúcar y algodón, lo que siempre hemos llamado “nubes“, sin más. Creo que fue en los años 80 cuando probé una de esas golosinas en el patio del colegio, los niños estábamos alucinando porque hasta entonces no existían más que caramelos de azúcar, chicles y regalices. La nueva hornada de golosinas empezó a inundar el mercado con nubes, tanzanitos (nubes recubiertas de chocolate… mmm), gelatinas, piruletas, chupachups rellenos, etc. una gozada para cualquier niño en aquella época, vamos.

De esa parte hasta ahora la cosa ha evolucionado enormemente, de hecho hay tiendas enteras dedicadas al mundo de las “chuches” con infinidad de productos que hace décadas hubieran sido la hecatombe de todos los dientes de mi generación. Pero de entre todas las golosinas hay una que sobrevive al paso del tiempo y de la que, yo al menos, sigo consumiendo con la misma ilusión con la que lo hacía cuando tenía 10 años: las nubes.

España tiene una larga tradición “golosinera“, (no en vano el chupa chup es uno de los inventos españoles que más éxito ha tenido en el mundo) y lo demuestra en este caso la empresa de Sánchez Cano, S.A. propietaria de la marca Fini, una historia que se remonta a hace 40 años (instalada en Molina de Segura, en Murcia). Una empresa que ha sabido adaptar el mundo de las chuches a las necesidades actuales que dicta nuestra sociedad en cuanto a “nutrición infantil“, ofreciendo productos con 0% de grasa, sin azúcar, sin gluten e incluso sin lactosa.

Este es el caso precisamente de las nubes que hemos encontrado en un supermercado Lidl, los Marshmallow Finitronc, con un porcentaje del 0% de grasas y un producto sin glúten. Pedacitos de gloria que te conducen a una infancia feliz, a las charlas con los amigos en el patio del colegio, a la salida del cole, al consumo de chuche de estrangis en las clases de historia … creo que todos podemos identificarnos con este tipo de chucherías en algún momento puntual de nuestras vidas.


Y para colmo, un producto español, dato que desconocía. Creí que eran un tipo de producto muy americano que se importaba de allí por tener una tradición más extendida que la nuestra en esto de las “nubes”, pero al darle la vuelta al paquete (cosa que deberíamos hacer todos) para conocer su procedencia me sorprendió el “Made in Spain“. Así que ya sabéis, si queréis endulzaros un poco la vida, Fini es una marca española que sigue todos los estándares de calidad necesarios para garantizar un producto de calidad 100% de aquí.


Fermentados de Soja ecológica Nadolç

Los lectores de nuestro blog ya saben que, además de incentivar la cultura de compra de productos españoles, intentamos también incentivar otro tipo de cultura con la inlcusión en nuestros artículos de productos naturales, productos ecológicos y sobretodo productos que no testan en animales.

Fermentado de Soja

Fermentado de Soja

Siendo así, hoy os proponemos un producto natural de fermentado de soja (algo así como de una textura tipo cuajada de leche) provinente de la agricultura ecológica, 100% vegetal, con fermentos probióticos, rico en proteínas vegetales, libre de OGM, sin gluten, sin lactosa y sin colesterol (toma ya!). Al ser un producto 100% vegetal es un postre apto para vegetarianos, ya que se trata de un producto realizado a base de licuado de soja y fermentos probióticos con bífidus. A diferencia de otros postres más convencionales derivados de la soja (que pueden contener frutas, espesantes y otro tipo de ingredientes sin fermentar), éstos no pierden los efectos beneficiosos efectos de los productos probióticos. En este caso, estos fermentados de soja son productos que facilitan la digestión y mejoran la flora intestinal.

Este tipo de fermentados de soja (soja que proviene de la agricultura ecológica) tienen el importante aporte de la proteína vegetal de la soja, que como ya hemos dicho, la hace libre de lactosa (intolerancia a la lactosa), gluten (apto para celíacos) y sin proteína animal (apto para vegetarianos).

La empresa Nadolç (en la población de Moià, Barcelona) viene desarrollando desde 1988 diferentes elaborados naturales como yogures, fermentados de soja, flanes y kéfir. Sus productos son siempre procedentes de la agricultura ecológica. Recordemos que los productos que provienen de la agricultura ecológica están libres de residuos químicos, lo cual favorece a que nuestro organismo sea más saludable. Aparte de ello, fomentando este tipo de prácticas también fomentamos el respeto por la naturaleza y la cultura campesina, la biodiversidad, etc.


Los packs de este producto fermentado de soja se presentan en dos unidades y de diferentes sabores (natural, chocolate, vainilla, sabor limón, naranja, con fresa, arándanos, frutas del bosque, cerezas y con melocotón). Gran variedad de sabores de entre los cuales seguro que encuentras el que más te convence (nosotros hemos probado el de vainilla). Puedes encontrar este producto en tiendas especializadas y en algún supermercado de Barcelona (nosotros lo compramos en un Sorli Discau). Su precio ronda los dos euros.